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¿A qué nos enfrentamos hoy ad portas de un nuevo paro agrario?

El 20 Abril de 2014 nos levantamos con la aparente buena noticia, difundida por el Diario el Espectador de que décadas de ‘marchitamiento’ del Agro Colombiano podrían quedar en el pasado una vez la administración de Juan Manuel Santos ejecute el presupuesto previsto para el sector agropecuario, que bordearía los $5,1 billones para este año[1]. El mismo informe menciona que, según el Ministro Mauricio Cárdenas, “es el triple de lo que teníamos en 2010, con un crecimiento del 181%”[2]. ¿Será este realmente el punto de quiebre para la recuperación del campo en Colombia?
De no serlo, hay varios aspectos en consideración que hacen de la actualidad un momento muy crítico para el agro colombiano. Los arroceros argumentan que las crisis de los precios, los problemas fitosanitarios, deudas que los asfixia y toneladas de ingreso del cereal por contrabando al país[3] amerita la puesta en marcha de un eventual paro en aquel gremio.
Para el caso de los cafeteros, el gremio previó el año pasado, que 2014 sería la entrada al sexto año consecutivo de crisis en el sector. Sus perspectivas o pronósticos no eran muy alentadoras y menos con precios internacionales desplomándose de un promedio de U$ 2/libra a U$ 1.5/libra. A su vez, el precio interno del grano pasó de pagarse a $660.000 en 2012 a $480.000 en el 2013.[4] Pero, para el diario La República más que todo lo anterior el problema más grave para este gremio es la baja rentabilidad y sus propia sostenibilidad socioeconómica.
Un tercer sector cuyo panorama sigue una tendencia parecida a las descritas anteriormente es el de los paperos. Recordemos que este gremio fue uno de los más sensibles en el paro acontecido el año pasado. De acuerdo con Fedepapa, en el año 2002 se importaban unas 5.600 toneladas del tubérculo, cifra que para el 2012 se cuadruplicó a 22.000 toneladas. [5] El gremio ha venido argumentando que este aumento desmesurado en las importaciones se debe, en gran parte, al contrabando. Razón de peso para que este gremio se haya convertido también en un agente activo, o reactivo, para la convocatoria al paro agrario tanto la del año 2013, como el que empezó este 28 de abril.
Pero, una vez presentado este breve panorama de sectores tan sensibles para la economía agrícola del país cabría valorar si realmente las motivaciones son de carácter económico para la convocatoria a paro. Claro, el diagnóstico presentado por los “afectados” da cuenta de que las cosas no están bien. Que los TLC´s que actualmente tiene firmados nuestro país también inciden, entre otras cosas porque las importaciones, según Jorge Enrique Robledo, han aumentado en un 70% desde que entró en vigencia el TLC con EE.UU. Enormes cantidades de arroz, leche, carne, soya y productos oleaginosos han ingresado al país afectando la producción nacional.[6]
Puede, sin embargo, existir otras motivaciones para la convocatoria a nuevo paro agrario no obstante el hecho del crudo panorama presentado. ¿Por qué razón convocarlo un 28 de abril, justo un mes antes de las elecciones presidenciales del 25 de mayo? ¿Qué o a quién quiere favorecer o perjudicar? Pero, desde el otro flanco, el del Gobierno Nacional, vale la pena preguntar: ¿Por qué triplicar el presupuesto para agricultura precisamente en año de elecciones y no antes entendiendo que el plan de desarrollo comprende 4 años más no el último año de gobierno?

Por Diego Cruz


[1] ElEspectador.com. http://www.elespectador.com/noticias/economia/el-punto-de-quiebre-el-agro-articulo-487843. Consultada el 20 de Abril de 2014
[2] Ibídem.
[5] Federación Colombiana de Productores de Papa.http://www.fedepapa.com/?page_id=409. Consultada el 20 de Abril de 2014
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