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El Coltán

El coltán, conocido popularmente como “el oro azul”, es un metal compuesto por dos minerales, columbio y tantalio. Es relativamente escaso en la naturaleza y ha cogido gran importancia en los últimos años al ser un componente clave de los celulares, computadores, y la mayoría de dispositivos electrónicos de alta tecnología. Esto se debe principalmente a sus propiedades singulares, que incluyen “ superconductividad, carácter ultrarrefractario (minerales capaces de soportar temperaturas muy elevadas), ser un capacitor (almacena carga eléctrica temporal y la libera cuando se necesita), alta resistencia a la corrosión y a la alteración en general, que incluso le hacen idóneo como material privilegiado para su uso extraterrestre en la Estación Espacial Internacional y en futuras plataformas y bases espaciales.”[1]


Alrededor del 80% de las reservas se encuentran en el Congo y el resto estarían distribuidas en Australia, Brasil, China, Bolivia, Venezuela y Colombia.[2] En Colombia desde hace mas o menos 10 años se han encontrado yacimientos de este mineral en la Orinoquia, en los departamentos de Vichada, Guainía y Vaupés, lo que ha generado la movilización de comerciantes, grupos armados y mineros, hacia estas regiones con el fin de explotar el recurso de manera ilegal. Varios de estos yacimientos se encuentran dentro de los parques naturales, lo que ha hecho inviable que el gobierno otorgue títulos para su explotación, ya que en el proceso de extracción, la deforestación de la zona es casi obligatoria.

El alto precio del coltán en el mercado Internacional ha generado un incremento en la minería ilegal y se ha convertido en una fuente de financiando para los grupos armados. Se dice que una tonelada de coltán directamente en la zona de explotación cuesta 9 millones de pesos, si esta llega hasta Puerto Inírida, sube a 14 millones, en Bogotá vale entre 70 y 80 millones y en el exterior 144 millones de pesos.[3]Esta situación la han aprovechado algunos grupos armados como las FARC, quienes se han dedicado a explotar de manera ilegal el coltán dentro de los parque nacionales, donde hay poca o ninguna presencia del estado. Así es el caso de la Reserva Nacional Natural del Puinawai, donde grupos armados ilegales obligan a indígenas de la región a extraer coltán, dejando a su paso zonas deforestadas dentro de los parques.(ver imagen 2).

En estos momentos saber con exactitud cuál es la producción y las reservas de coltán en Colombia es muy difícil, debido a que no se han hecho estudios significativos sobre el tema, en gran medida porque la mayor parte de la producción es realizada de manera ilegal. “…, pues en Colombia sólo hay un título minero para tierras raras en el Vichada, a nombre de Luis Alberto Rodríguez Forero. Él denunció ante la Policía que terceros estaban utilizando su título para reportar producción de coltán, que bien puede haber sido extraído en Colombia, en Venezuela o en Brasil.” Si el gobierno no otorga mas títulos mineros para la explotación del coltàn, que sean regulados y que obliguen a que los yacimientos sean explotados con el mínimo impacto medio ambiental, y el Estado no controle y tenga poder sobre los parques nacionales y las zonas donde están los yacimientos, el coltán va a continuar siendo un recurso exclusivo de la minería ilegal, que no le genera ingresos al país, deteriora el medio ambiente y sirve como financiación de los grupos armados ilegales.

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José Manuel Prieto
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