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Foro Cadena de Alimentos Dow Colombia – El Panel

En el Hotel Hilton de Bogotá, en el corazón financiero del país, el pasado miércoles 19 de Agosto, se llevó a cabo el Foro Cadena de Alimentos organizado por Dow Chemical. El evento contó con invitados de alto nivel del sector privado y público. Tanto los expositores como la mayoría de asistentes contaban con un bagaje muy importante en la actividad agrícola y pecuaria del país. En esta reseña pretendemos hacer una exposición de los principales comentarios de los presentadores y panelistas.
El evento comenzó con un video introductorio, en el cual Dow resaltaba que en el mundo hay 7 billones de personas, de las cuales 1 billón sufren hambre y 1 billón son obesos. Los expertos esperan que en el 2030 haya 8.3 billones de personas, que requerirán un 50% más de alimentos y un 45% más de energía. Para el 2050 se calcula que habrá 2 o 3 billones mas. Es un reto enorme que tiene que ser suplido con mejoras en la eficiencia en la producción y distribución de alimentos.

Pedro Suárez, presidente de Dow Chemical Latinoamérica, hizo énfasis en que el desafío es la nueva ola de consumo. Esta representa una oportunidad para Colombia, pues el país cuenta con las condiciones para responder a ella. Por tanto, es necesario mejorar la cadena de valor en los alimentos para optimizar y esquivar el gran enemigo que es el desperdicio. Una empresa como Dow aporta en este objetivo con tecnología para la conservación, el embalaje, y la producción de alimentos.
Ángelo Quintero Palacio, Secretario de Agricultura de Caldas y Secretario de Competitividad Manizales, citó los requerimientos constitucionales para dar bienestar general y acceso a tierra, como objetivos del Estado. Resaltó que la asistencia técnica hoy está en manos de los municipios y que esta tiene que ser en campo, no de escritorio. Recordó la ley 811 de 2013 de Cadenas Productivas, en la que se consigna que Las cadenas tiene en cuenta los pequeños productores, el factor humano y la sostenibilidad. Ángelo recapituló los beneficios a los que puede acceder un empresario/emprendedor del sector agrícola en instituciones como Mipymes, Innpulsa, los CENIs y Procolombia. Dejando la idea en el auditorio que no todo es el MADR y el Banco Agrario. El Secretario Caldense hizo la anotación que en Colombia hay mucha individualización en el sector. Lo que se traduce a que las iniciativas del gobierno se concentren en sumar esfuerzos individuales, para esto lo primero es mediante encuentros con la población. Un ejemplo tangible son las marcas colectivas ‘Origen Caldas’ que le permiten a pequeños productores exportar sus productos bajo el nombre de una marca que facilite su comercialización.

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Ángelo Quintero, Secretario de Agricultura de Caldas

Luego de las intervenciones individuales de Suárez y Quintero, se dio comienzo al panel que contó con la presencia de Alejandro Vélez (presidente de la SAC), Miguel Gómez (profesor de la Universidad de Cornell), Augusto Beltrán (vicepresidente Fedegan), Adriana Senior (presidente CCI) y Jeffrey Fajardo (delegado de la ANDI).

Alejandro Vélez presidente de la SAC discutió el tema de la productividad en el sector. Para él a nivel global hay un rezago en el país. Sin embargo, algunos productos resultan muy competitivos en finca por hectárea, como es el caso de la caña. En palma tampoco está muy baja la productividad, lo que afecta la competitividad de las plantaciones de palma en el país comparadas con las del sudeste Asiático es la escala. Respecto al acuerdo de paz, el presidente de la SAC sugiere que hay que ser pragmáticos, no por firmar la paz se multiplica el rendimiento del campo. El secreto de la paz es su implementación y sus beneficios para los productores que se hallan en la estabilidad a la propiedad y el hecho de permitir un marco para hacer políticas serias de qué producir.

De otro lado, la SAC critica los programas de Cadenas Productivas porque a sus ojos no han construido asociación. En este sentido no se ha logrado manejar la cadena como un centro de costos integrado, donde el ideal es que haya beneficios para todos. Los minifundistas son el grupo de productores que más se beneficiaría con asociaciones fuertes; pero los problemas en desarrollar la asociatividad van acompañadas del fenómeno en el que los que apoyan las asociaciones no ven inmediatamente los rendimientos. A veces los recursos se quedan sólo en el crecimiento de la asociación. Por tanto es importante diseñar esquemas con una verdadera irrigación de los beneficios. Las asociaciones son vitales para poder producir en escala, a partir del trabajo de los mismos agentes. Un ejemplo es el maíz en Estados Unidos, donde una máquina le sirve a muchos agricultores, y obtienen productividades muy altas.

Al tocar el tema sobre las necesidades del país para competir en el mercado global, Vélez subrayó que avanzamos muy lentos en la competitividad no productiva. Entre estas, la Infraestructura logística tiene que evolucionar, hoy es sumatoria de esfuerzos individuales. El transporte por carretera es muy costoso y sigue siendo nuestro modelo de transporte más utilizado. Colombia lleva 30 años pensando en la reutilización del río Magdalena y no se decide a implementar el transporte fluvial. Estos rezagos en la infraestructura llevan a que si no mejoramos las redes de logística perdemos todas las mejoras que se hagan en producción. En las exportaciones no sólo juegan los productores individuales sino la competitividad país. El problema no cesará con la construcción de las carreteras 4G.

20150819 092359De izquierda a derecha: Alejandro Vélez, Miguel Gómez, Miguel Molano, Jeffrey Fajardo, Adriana Senior, Augusto Beltrán.

El profesor de Cornell Miguel Gómez comenzó su intervención argumentando que el 92% de la comida que se produce en el mundo se consume localmente. Esto significa que hay oportunidades en el mercado interno. Hablando de exportaciones, Miguel sugiere olvidarnos de los commodities (productos básicos) y pasar a productos especiales de calidad y comercio justo que el cliente internacional valora. El profesor de Cornell sueña con una zona andina dedicada a productos de alto valor como frutas y verduras. En la altillanura una cadena de granos y animales pequeños, con agricultura intensiva en capital y sostenibilidad. En café y cacao sueña con productores más cercanos al consumidor y cooperativas negociando con retailers. El experto recordó que de cada peso en el supermercado el 20% va al productor y el 80% al resto de la cadena.

Las tendencias y los nuevos formatos de retail (puntos de venta) fueron otro tema que expuso Miguel. En su opinión formatos de hard discounter (ejemplo tienda D1) van a crecer en Colombia en los próximos 5 años. Estos nuevos retailers afectaran a toda la cadena, pues necesitan un modo de negociación, empaque y tamaño de productos diferente al habitual. Otros formatos que probablemente se expandirán en Colombia son el de Ventas por Club (ejemplo PriceSmart) y el de la agricultura ayudada por la comunidad, en donde el consumidor participa en la finca.

El vicepresidente de Fedegan Augusto Beltrán inició su intervención discutiendo el Decreto 1500 que fue creado para que las plantas de beneficio se adaptaran a la exportación. Hay un importante rezago en la implementación de dicho Decreto y en el 2016 se vence el plazo máximo. Para exportar, el sector ganadero deben mejorar la trazabilidad de la carne. De otro lado, los exportadores también se preocupan por las condiciones de aftosa, ya que estas se ven afectadas por el contrabando de ganadería venezolana. Otro punto importante a la hora de exportar productos cárnicos son los cortes que exige cada mercado, ya que suelen ser distintos, sin embargo para Beltrán el personal está capacitado para hacerlos. El gran problema de la exportación de carne en Colombia hoy es la red de frío. A pesar de esto, Beltrán considera que “en el sector cárnico hay todas las oportunidades del mundo”. Este optimismo se debe a que en el mundo se exportan 8 millones de toneladas, en 2020 serán 16 millones de toneladas y sólo Colombia, Brasil y nueva Zelanda pueden responder a esta demanda por la disponibilidad de agua en sus territorios.

Adriana Senior, presidente de la CCI, le recordó al auditorio que consumimos muy pocas frutas y verduras. Sólo 200 gr diarios de los 400 gr recomendados por las instituciones de salud. De tal manera que si nos alimentamos mejor estaríamos también invirtiendo en los productores. Adriana expuso la lista de productos ganadores que en la opinión de la CCI es donde como país podemos exportar. Entre ellos resaltan: piña, aguacate haas, banano, mango, fresa, lima tahiti; productos que hoy en día cuentan con clústers importantes. En el caso del aguacate haas en Antioquia, el Eje Cafetero, Cauca y Tolima; los productores están tratando de lograr mayor volumen de ventas en el mercado nacional. Sin embargo, se enfrentan a que no hay buenas líneas de crédito porque la producción empieza a los 5 años y los créditos no se adaptan a estas condiciones. Está creciendo la demanda de guacamole de los chinos, lo que se convierte en una oportunidad muy grande para los productores de aguacate.

Finalmente, Jeffrey Fajardo trató el tema del Arroz desde su visión como empleado de la ANDI. Jeffrey no ve un panorama esperanzador para el sector y recordó que este sector es uno de los que más afectado se ve por la política pública. Por eso se requiere estabilidad en las reglas de juego y de acuerdo con Jeffrey el gobierno debe pasar de subsidios a incentivos a la productividad. La importancia del arroz para el país está dada desde la demanda, pues el arroz es el producto alimenticio que más se consume en Colombia. En la actualidad el país no es autosuficiente en arroz, se produce 1.5 millones de toneladas y se consume 1.9 millones de toneladas. El ataque a las FARC que resultó en la muerte de Raúl Reyes en el 2008 en territorio Ecuatoriano y la siguiente ruptura de relaciones bilaterales, rompió cierta alianza de importaciones legales de abastecimiento de arroz. Estas importaciones legales daban estabilidad en los precios. Al cerrarse las exportaciones legales, en Ecuador el precio bajó y en Colombia subió, por ley de oferta y demanda. Este panorama propició el surgimiento del contrabando. Hoy, ese contrabando está en manos de grupos terroristas (FARC). Es excesivamente lucrativo, en Ecuador el arroz puede tener un precio equivalente a la mitad del precio colombiano. Esta coyuntura también propició las condiciones para que en Colombia “se sembrara hasta en las materas” pero en el ciclo de la economía y el crecimiento de las plantas se quebraron muchos arroceros y bajó el agregado de productividad. Otros grandes ganadores de esta coyuntura son los rentistas de la tierra pues el 70% del área para cultivar arroz es arrendada. La caída de la productividad en el arroz es grave apenas se hacen comparaciones, en los 90s el país era el segundo más productivo de sus competidores directos, hoy Colombia es el segundo menos productivo de los competidores directos. En la actualidad hay una gran preocupación al mirar a los Estados Unidos, en ese país un solo agente (Riceland) produce un 25% más que todo el sector arrocero en Colombia.

Eventos como este permiten hacer macro diagnósticos de la situación sectorial del país y a partir de estos definir como sector las estrategias de inversión. Tanto desde una perspectiva privada a partir de las oportunidades identificadas y del estado a partir de las necesidades evidenciadas. Habiendo comentado en esta reseña los principales comentarios de los expositores y panelistas del Foro, queda como tarea pendiente para una entrega posterior, un análisis de los resultados de las mesas de trabajo que siguieron a las exposiciones.


Felipe Arrázola

@farrazola

Referencias:

Las opiniones consignadas en esta reseña fueron expresadas en el marco del Foro Cadena de Alimentos, organizado por Dow Colombia. El 19 de Agosto de 2015 en la ciudad de Bogotá.
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