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Los “Foodies” llegaron para quedarse

Se ha vuelto muy común ver en restaurantes, personas que le toman fotos a sus platos antes de comer. No es sólo eso, cada vez más personas suben a las redes sociales fotos comiendo,  de sus preparaciones o de lo que piden en restaurantes. La tendencia “foodie” se hace fuerte desde hace un par de años e influye en los hábitos de consumo de las personas. Sin embargo, esta tendencia no ha sido bien recibida por todo el mundo. Hay personas reconocidas en el mundo de la gastronomía que se oponen a ella.  Por lo tanto, quise investigar  las dos caras de la moneda que tiene esta tendencia y finalmente dar mi opinión como “foodie” de la Universidad de los Andes.

Los “foodies” son personas amantes de la cocina y la bebida, personas que siempre están al tanto de las últimas tendencias gastronómicas, restaurantes e ingredientes. Estas personas se caracterizan por ser “amateurs” en el tema, no cuentan con una formación especial, simplemente se dejan llevar por la pasión que la comida les genera. Además, buscan compartir sus comentarios y opiniones en las redes sociales. Aunque hay unos que dicen hacerlo por gusto a la comida, la verdadera razón de difundirlo es que más gente lo vea, ser una influencia en la comunidad de la gente que le gusta comer y ganar estatus (Foodies: The Culinary Jet Set, 2014). Y lo cierto es que es una tendencia que ha cogido, principalmente a través de Instagram, y ha desplazado a los antiguos críticos gastronómicos. Según Helen Zhang (ELONCE, 2015), directora de estrategia de medios de LFB Media Group, “hay personas que deciden a dónde ir a comer según su feed de Instagram, y ese es un hecho que nosotros en la industria de los hoteles y los restaurantes no podemos ignorar”. Por otro lado, varios chefs y propietarios de restaurantes no están de acuerdo con esta tendencia. Éste es el caso de David Muñoz, Chef del restaurante DiverXo en España, quien ha prohibido a sus comensales tomarle foto a sus creaciones. Su principal razón, son las fotos de mala calidad que pueden aparecer en internet y que no reflejan sus verdaderos platos. Otros chefs se quejan de que se molesta a los demás clientes y a los meseros, cuando se levantan de la mesa a tomar las fotos.

En mi caso personal, mi pasión por la comida me llevó a caer en la onda foodie. En vista de la cantidad de cuentas foodies enfocadas en Bogotá y el crecimiento que han tenido los restaurantes alrededor del campus uniandino, decidí enfocarme en la Universidad de los Andes. Fue así como nació @SiChefUniandes, con el lema “SiChef recomienda y Uniandes comenta”. No sólo fue hobbie y pasión, quería mostrarle a los uniandinos las diferentes opciones para alimentarse en el campus. Muchas veces la gente se queda con los mismos dos restaurantes para almorzar y en los últimos años se han establecido muchos nuevos restaurantes con variadas e innovadoras propuestas que valen la pena intentar. En otras palabras, mi objetivo era y es ser un referente para la comunidad uniandina  a la hora de comer, mediante mis comentarios y experiencia en los restaurantes a los que voy. A la hora de hacer un comentario sobre un restaurante, siempre tengo en cuenta la comida, el servicio, lugar y precio. Acá el precio muchas veces es un factor determinante, puesto que el presupuesto para un almuerzo universitario no es el mismo de una salida a comer un viernes con los amigos.

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Teniendo en cuenta que las redes sociales han revolucionado nuestras vidas en muchos aspectos, creo que a este tipo de tendencias hay que adaptarse. Prohibirlas en ciertos lugares, no hará que éstas se extingan. En el caso de los restaurantes, me parece que son más los beneficios que los “foodies” pueden aportar, que lo negativo. La publicidad gratuita que reciben, muchas veces aumenta la clientela de un lugar o saca a la fama un lugar / plato desconocido. En mi caso, la mayoría de veces he recibido agradecimientos de los establecimientos a los que voy. Yo me preocuparia más por atender bien y atraer a estas personas a mi restaurante que por poner avisos restringiendo la toma de fotografías.

Escrito por Nicolás Camacho Piñeros.

Bibliografía

Morales,M.(2014, junio 21). Las redes sociales redefinen la buena mesa. El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/entretenimiento/gastronomia/nuevos-criticos-gastronomicos-en-resdes-sociales/14153135

Apicius, C.(2015,abril 5). ¿Y usted vino a comer o a tomar fotos?. El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/entretenimiento/gastronomia/fotografiar-alimentos-esta-siendo-prohibido/15516355

ELONCE. (2015, diciembre 5). Instagram a la carta: Publicar fotos de comida se torna en un sabroso negocio. ELONCE. Recuperado de http://www.elonce.com/secciones/sociedad/443941-instagram-a-la-carta-publicar-fotos-de-comida-se-torna-en-un-sabroso-negocio.htm

Heinig, F, Nohrborg, M, Andersson, P & Landelius,C, Stockare, H, Jackson, T. (2014). Foodies: The Culinary Jet Set. Suecia

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