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Cooperación: ¿Cómo lograr inclusión social y económica de los campesinos durante el postacuerdo?

Un poco de historia sobre el cooperativismo

La solidaridad y la asociación entre los humanos ha sido el resultado de un largo proceso histórico; por ejemplo, hacia mitad del siglo XVIII, la economía de Inglaterra se basaba en la artesanía y la manufactura de negocios individuales dentro de las ciudades, que operaban a partir de encargos. Luego, la industrialización y la mejora de las condiciones de vida del país provocaron un alto crecimiento de la población y así, el alza de la demanda de productos no podía satisfacerse a través de los antiguos métodos de producción. Además, esta revolución tecnológica desplazó la mano de obra de los operarios y la reemplazó por la automatización de los procesos a partir de las máquinas. De este modo, la diversidad técnica de obreros desempleados y su necesidad por obtener un sustento económico los llevó a asociarse y crear fábricas de todo tipo bajo el nombre de cooperativas. Desde entonces, este modelo empresarial fue replicado con éxito en los demás países de Europa y posteriormente, desde el siglo XX, empezaron a nacer varias cooperativas en Asia y América Latina. Estas asociaciones han generado numerosas soluciones de inclusión económica y social en todos los continentes: ¿no es esto lo que necesitamos para que haya paz?

Pero, ¿qué son las cooperativas?

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (conocida en inglés como la FAO), las cooperativas son “un tipo especial de empresa social que busca un equilibrio entre dos objetivos principales: satisfacer las necesidades de sus miembros y tratar de obtener ganancias y sostenibilidad” (FAO, 2012). Además, esta organización plantea que la esencia de las cooperativas tienen como objetivo: anteponer a las personas frente a las ganancias. En este orden de ideas, el ideal de este tipo de empresa social es darle a cualquier tipo de persona la posibilidad de cumplir sus proyectos de vida con ayuda de otros miembros en condiciones y conocimientos semejantes, creando así un tren de “aspiraciones sociales, culturales y económicas comunes” (FAO, 2012). Por otro lado, el éxito de las cooperativas radica en su buena gestión y una alta capacitación empresarial, por lo que es esencial que la tecnificación, la investigación de las universidades y las políticas en educación de los gobiernos jueguen un papel importante; de este modo, la función educativa del modelo genera un mayor y mejor capital humano. Por último, es necesario resaltar que este tipo de organizaciones emplean a más de 100 millones de personas en el mundo, un 20% más que las multinacionales. Igualmente, han sido los actores principales en la alimentación mundial, por lo que han contribuido esencialmente a la reducción de la pobreza y el hambre en el mundo (FAO, 2012).

El contexto colombiano

Ahora bien, las condiciones actuales de los campesinos colombianos son cercanas a aquellas en las que se encontraban los obreros ingleses en el siglo XVIII, sólo que con un contexto diferente y casi con tres siglos de diferencia. La entrada de productos de multinacionales agrícolas a partir de los Tratados de Libre Comercio, la falta de infraestructura y de garantías económicas y la opresión de los grupos insurgentes, son factores que han llevado a los trabajadores agrícolas, como los reconoce el Gobierno, a optar por la plantación de productos ilegales para el narcotráfico. Con el fin del conflicto con la guerrilla de las FARC y el comienzo del postacuerdo, el Gobierno le ha prometido a los campesinos un nuevo sistema de subsidios para la sustitución de estos cultivos ilícitos por productos de rápida cosecha, una mejor distribución de las tierras y una amplia inversión en infraestructura. Es evidente que cumplir con estas promesas es un buen comienzo para el campo colombiano, pero no es suficiente si no hay sostenibilidad agraria.

¿Qué es sostenibilidad agraria? En otras palabras, a través de un sistema de cooperación agrícola e incentivos para su creación, nuestro Estado y el 32% de  nuestra población, que vive en 94% del territorio nacional (Semana, 2012), podría lograr un mejor provecho de su producción agrícola en el largo plazo por la integración entre beneficio social y beneficio económico que este sistema puede generar. A partir de las cooperativas regionales o sectoriales, los campesinos pueden compartir su know how y de este modo, consolidar una mayor competencia frente a los productos extranjeros y capitalizar recursos a través de una estructura económica sólida que no dependa de intermediarios. En palabras del panelista de BluRadio, Aurelio Suárez: “el cooperativismo surge como una necesidad imperiosa y una solución importante ante una competencia muy fuerte que va a haber en el mundo económico… la crisis, la globalización y las necesidades son como tres variables que se pueden juntar para decir que ahí aparece el modelo cooperativo como solución” (2013).

En conclusión, la implementación de este esquema de cooperación debe ser el resultado a largo plazo de un buen manejo de políticas gubernamentales; obviamente, sin olvidar que la corrupción no tiene lugar en la construcción de este modelo empresarial.

Asimismo, es necesario dejar sanar las heridas que la guerra ha dejado en la población campesina a través del perdón y la reconciliación; es necesario este proceso para poder confiar en el otro y establecer alianzas tanto económicas como sociales. Posteriormente, debemos lidiar con los intereses económicos de los ganaderos que usan alrededor del 80% del potencial agropecuario como pastos para ganado y producción de leche. En este escenario el Estado debe entrar a regular en beneficio de los intereses mayoritarios. Además, es urgente empezar a diversificar el portafolio de cultivos ya que del 20% de la tierra que usamos para la agricultura, usamos sólo el 16% para el cultivo de tres productos: café, azúcar y palma de cera, que en efecto utilizan el modelo cooperativo para su gestión; también es importante tener en cuenta que estos productos los utilizamos principalmente para exportación y no para consumo interno (DANE, 2014).

En general, la cooperación es una parte importante de la solución del conflicto; nace de la buena voluntad de los colombianos, la integración de diversos sectores económicos, un buen gobierno y una población optimista que busca un mejor país para todos. Siendo así, ¿Usted también cooperará?

Escrito por Andrés Garcés

BIBLIOGRAFÍA  

Así es la Colombia Rural. (2012). Semana. Recuperado de http://www.semana.com/especiales/pilares-tierra/asi-es-la-colombia-rural.html

Arias, J.A. 20-20: ¿la década del cooperativismo?. (6 de Mayo de 2013). MOIR. Recuperado de http://www.moir.org.co/20-20-la-decada-del-cooperativismo.html

Censo Nacional Agropecuario. (2014). DANE. Recuperado de http://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/agropecuario/censo-nacional-agropecuario-2014

Construir la paz a través de las cooperativas (28 de Abril de 2013). El Pueblo. Recuperado de http://elpueblo.com.co/construir-la-paz-a-traves-de-las-cooperativas/

Duarte, F. El aporte de las cooperativas a la paz (7 de Noviembre de 2014). El Mundo. Recuperado de http://www.elmundo.com/portal/noticias/economia/el_aporte_de_las__cooperativas_a_la_paz.php#.V7VBnZPhCRs

El Chicharrrón (problema) de la tierra en Colombia. (10 de Abril de 2016).  Forjando la Paz. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=PDZRVaqA0TU

Las Cooperativas Agrícolas alimentan al Mundo. (2012). FAO. Recuperado de http://www.fao.org/fileadmin/templates/getinvolved/images/WFD2012_leaflet_es_low.pdf

Las cooperativas agrícolas son clave para reducir el hambre y la pobreza. (30 de Octubre de 2011). FAO. Recuperado de http://www.fao.org/news/story/es/item/93819/icode/

Modelo Cooperativo idóneo en la lucha por la paz. (2015). Confecoop. Recuperado de http://www.confecoop.coop/index.php/actualidad-2015/3245-co-operatives-united-445

Reseña histórica del cooperativismo. (s.f.). Banco de la República. Recuperado de http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ciencias/sena/cooperativismo/generalidades-del-cooperativismo/generali1.htm

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