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El No a los campesinos

Luego de los resultados del Plebiscito he pasado por diferentes fases de análisis y reflexión, acerca del impacto de esta decisión sobre el sector rural del país:

Sensibilización – Ganó el No ¿Cómo lo tomarían los campesinos?

 Justo cuando se reconoce al NO como ganador, empiezo a imaginarme la realidad de un poblador rural que vive con un ingreso menor al salario mínimo. Entonces, dentro de las múltiples realidades de estos colombianos que representan el 24% del país, pienso en tres tipos particulares de campesinos: primero, se me viene a la cabeza un campesino sin interés de ser un actor político, desinformado, que no se siente ciudadano porque el Estado, por generaciones, no se ha manifestado para vincularlo; que no votó y no conoce los resultados. El segundo que imagino, es una campesina consciente de su existencia política, ya sea por ser activista de algún gremio o cooperativa, la cual reconocía las partes que le convenían de los Acuerdos con las FARC y votó SÍ por convicción; pienso también sobre su reacción frente a la “victoria” del NO y solo veo resignación, pues históricamente el campo colombiano ha sido más derrotado que victorioso frente sus gobiernos. Por último, me imagino a un campesino desconfiado que votó por el NO, que vivió la violencia en su pasado y estimó que la promesa de un cambio agrario a partir de los Acuerdos de la Habana podían arrebatarle la poca tierra que obtuvo trabajando durante años; probablemente, ante los resultados, este campesino sintió seguridad.

Entonces, ¿Quién ganó y quién perdió? Desafortunadamente, solo encuentro argumentos para decir que estos tres campesinos y por lo menos 5 millones más perdieron una gran oportunidad para mejorar su actual condición económica y social.

Análisis – ¿Qué perdió el agro colombiano?  

Cinco de los seis puntos de los Acuerdos de la Habana están directamente relacionados con la construcción de una Reforma Rural Integral, para garantizarle al trabajador agrario y a la población rural un buen vivir. Idealmente, el primer punto busca la disminución del 50% de la pobreza del primer sector para antes del 2026; de este modo, en regiones rurales y apartadas de los centros urbanos se destinarían recursos para inversión en infraestructura como vías, sistemas de riego, acueductos, acceso de electricidad e internet. Asimismo, el Acuerdo plantea la construcción de un fondo de 3 millones de hectáreas de tierras para los desterrados, la actualización del catastro rural y la formalización de la propiedad. En segundo lugar, el fin del conflicto y la reparación de las víctimas, respectivamente tercer y quinto punto de los Acuerdos, les prometía a los campesinos que las FARC, el grupo guerrillero más grande del país, iba a dejar las armas y contribuiría a la reparación de los daños causados. Así pues, se eliminaría de la vida de esta población una preocupación más: la imposición de la violencia y la subordinación. Además, la no violencia y la reparación serían acompañadas del desminado del territorio en conflicto, abriendo oportunidades agrícolas de terrenos aún vírgenes. En tercer lugar, el punto cinco, comprometía al Estado a promover incentivos económicos y sociales a los campesinos para la sustitución voluntaria de los cultivos ilícitos, que implica a por lo menos 64% de todos los campesinos. De este modo, la ilegalidad puede dejar de ser un escenario de supervivencia para esta población y en cambio, el paso a la legalidad promete amplios mercados que pueden garantizar el buen vivir de esta población en el mediano plazo. Por último, el punto seis de los Acuerdos, correspondiente a la implementación y al cumplimiento del Acuerdo, enmarca toda una institucionalidad de cooperación internacional y alianzas con el sector privado para contribuir con recursos económicos y tecnológicos; en efecto, Organismos como la FAO y países como Holanda estaban preparados para dar el primer paso de la construcción de una Colombia rural productiva y esperanzadora.

Proyección – ¿Y ahora?

Desafortunadamente, el sector rural debe esperar a las decisiones del Gobierno y la Oposición, con la esperanza de que la Reforma Rural Integral (RRI) permanezca o mejore con los cambios que puedan presentar. Sin embargo, es imprescindible que la solución del conflicto sea pronto, pues la globalización mediática de la “paz fallida” ha empezado a afectar negativamente la economía del país, al desencadenar un montón de incertidumbre política que aleja la inversión extranjera y cambia la perspectiva económica positiva que prometía la aprobación de los Acuerdos. Asimismo, todas las ramas del Gobierno deben ser responsables con sus decisiones; si sigue perdiendo la agricultura y los jóvenes campesinos siguen desplazándose a las urbes a buscar oportunidades, podríamos fracasar en el sueño de ser un país con un desarrollo sostenible. Ahora bien, ¿La Reforma Rural Integral del Acuerdo debe quedarse? Considero que la RRl es el fortalecimiento de la jurisdicción agraria del Estado, por lo que es un paso a favor de la reivindicación de los derechos humanos y derechos constitucionales de casi un cuarto de la población. Entonces, yo digo que Sí.

Escrito por Andrés Garcés

Bibliografía

Los 6 puntos del Acuerdo de Paz que debe leer antes del 2 de octubre. (24 de Agosto de 2016). Dinero. Recuperado de http://www.dinero.com/pais/articulo/los-puntos-del-plebiscito-de-la-paz-en-colombia-2016/231214

Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. (24 de Agosto de 2016). Gobierno Nacional de Colombia y FARC-EP. La Habana, Cuba. Recuperado de https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf

Caracterización de los productores residentes en el área rural dispersa censada. (16 de Marzo de 2016). DANE.  Recuperado de http://www.dane.gov.co/files/CensoAgropecuario/entrega-definitiva/Boletin-2-Productores-residentes/2-Presentacion.pdf

Coronado, S. (30 de Septiembre de 2016). Los campesinos, la justicia y la paz. El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/los-campesinos-y-la-paz/16715608

Holanda tiene a Colombia como su socio agrícola clave. (08 de Septiembre de 2016). El Colombiano. Recuperado de http://www.elcolombiano.com/negocios/agro-de-colombia-interesa-a-holanda-FK4936326

FAO apoyará programas del agro en regiones afectadas por conflicto. (28 de Septiembre de 2016). El Heraldo. Recuperado de http://www.elheraldo.co/nacional/fao-apoyara-programas-del-agro-en-regiones-afectadas-por-conflicto-288276

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