Imagen 1

Provincia de Oriente de Cundinamarca: Laboratorio de desarrollo para el campo

A tan sólo 40 minutos de Bogotá se encuentra una de las provincias más importantes de Cundinamarca, la provincia de Oriente. En esta, se encuentran unos municipios que suelen ser recordados por sus diferentes atractivos. Cáqueza como capital provincial, Ubaque por su laguna, Choachí por sus termales, Fomeque y otros municipios que cuentan con diversas actividades. Tuve la oportunidad de visitar esta región de Oriente, y me gustaría hacer una serie de reflexiones sobre esta.

En primer lugar, para entender un poco más a profundidad esta región, me remití al “Plan de competitividad de Oriente” realizado por la Cámara de Comercio de Bogotá. No es alentador el panorama de la región, en comparación a las demás regiones de Cundinamarca, es una de las menos calificadas. Por un lado, tiene bajo acceso a la educación y a servicios de salud. Por otro lado, tiene una infraestructura deficiente y poco acceso a programas técnicos. (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010)

Sin embargo, una de las particularidades de esta región es ser en su mayoría rural, de ahí que su principal vocación sea la agropecuaria.

Imagen 2

Esta vocación agropecuaria, proviene de su componente rural (Gráfica 1). Donde en su mayoría se encuentran pequeños propietarios, quienes dedican su actividad a cultivos permanentes y transitorios.

Explorando un poco más a profundidad, encontré que la región de Oriente posee la mayor cantidad de área cosechada destinada a cultivos transitorios en Cundinamarca. (Gráfica 2)

Imagen 3

Estos cultivos transitorios son variados, sin embargo, los productos que mayor rentabilidad generan por hectárea son en la región: la cebolla, la papa, el tomate y la habichuela.

Tuve la oportunidad de acompañar las visitas que se realizan en el marco del proyecto “Corredor tecnológico agroindustrial Bogotá Cundinamarca” en esta provincia. El propósito del proyecto generar una transferencia y apropiación de tecnologías para productores de alimentos que hacen parte de la canasta familiar (Corrredor tecnológico agroindustrial Bogotá Cundinamarca). Teniendo en cuenta esto, visitamos dos productores de tomate y un productor de habichuela.

En estos, el proyecto busca la implementación de dos tipos de tecnologías, que en el contexto en el que nos encontramos, no son tan modernas. Barreras mecánicas, en este caso mallas para invernaderos, y sistema de fertirriego. Primer síntoma de falta de inversión en la región. Escuchando un poco más a profundidad a los productores, me hicieron entender un poco más cuales son los problemas que son latentes en la región, que muy seguramente son similares a los encontrados en los diferentes lugares del territorio nacional. Por un lado, como ya lo mencionamos, el acceso y la transferencia de tecnologías han sido deficientes. Igualmente, la falta de acceso a la educación, que dificulta la adopción de nuevas tecnologías y genera barreras de conocimiento. Una infraestructura deficiente que incrementando costos.

Imagen 4

 Básicamente, lo que le ocurre a este productor, no es muy diferente de lo que ocurre en la mayoría del país. Tenemos al lado de Bogotá un mapa a escala de la situación agropecuaria del país, una foto del nivel de desarrollo en el que se encuentra el campo en Colombia. Se puede decir que décadas de conflicto interno, acompañada de la falta de políticas de desarrollo claras respecto agro colombiano hayan tenido como consecuencia el estado actual de desarrollo.

Proyectos como el mencionado anteriormente son necesarios, dado que se busca mejorar condiciones de los productores, a través de la transferencia de conocimiento y de tecnología, e igualmente mejorar la calidad de los productos.

Ahora bien, como en todo mercado, hay varios actores. Y uno de ellos somos nosotros, los consumidores. Y es aquí donde quiero mencionar lo dicho por Todd Howland, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humano, durante la cumbre de premios Nobel de paz. Para él Colombia cuenta con la oportunidad única para lograr una paz sostenible, y esto está basado en lo que él llama: “El poder individual como consumidor”.

Imagen 5

La paz no es únicamente la ausencia de conflicto, la paz es también igualdad de oportunidades, la paz es acceso a la salud y a la educación, la paz es acceso a información, acceso a asistencia técnica, es acceso al mercado, en fin, la paz es un cúmulo de elementos. Y justamente nuestro poder como consumidores, de la mano con las herramientas institucionales, serán quienes harán que logremos mayor atención y desarrollo para el campo colombiano.

Vale la pena mencionar otra vez a Todd Howland, quien resume de la siguiente manera lo dicho anteriormente: “En ningún país el gobierno hace todo (….) Ustedes tienen que cambiar su país”. Y claro, acabo con esta consigna, somos nosotros quienes tenemos que cambiar nuestro país.

 Escrito por David Katz

Bibliografía

Cámara de Comercio de Bogotá. (2010). Plan de competitividad para la provincia de Oriente. Bogotpa.

Corrredor tecnológico agroindustrial Bogotá Cundinamarca. (s.f.). Investigación, desarrollo y transferencia tecnológica en el sector agropecuario y agroindustrial con el fin de mejorar las condiciones de productividad y competitividad de la economía rural de bogotá y cundinamarca.

Obtenido de http://regaliasbogota.sdp.gov.co:8080/regalias/sites/default/files/proyectos/Corredor/Presentacion.pdf

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *