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¿Cómo hacer crecer una semilla?

El primero de enero entré en acción, ya con los diseños listos de lo que sembraría (recomendación: puede utilizar Gardenplanner para consultar las variedades que se pueden sembrar en la altura de su región), fui a buscar las semillas, los semilleros, la tierra, la regadera y un sombrero para el sol. Me tomó alrededor de 5 horas sembrar semilla por semilla en cada espacio de los semilleros, esto me permitió tener una probabilidad mayor de germinación en ciertas variedades, también, sé que se puede poner de a dos o más semillas por espacio para anticiparse a el caso de que alguna no germine y si ambas germinan se elige a la más fuerte para continuar el proceso, disfruté de esta actividad, pero requirió paciencia y consistencia.
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Empecé por poner tierra en ¾ del pequeño espacio del semillero, rocié con un poco de agua, ubiqué la semilla (en ocasiones es tan diminuta que cuesta tomar solo una del paquete por lo que ponía varias) en el centro, terminé de llenar con un poco más de tierra sin compactarla y para terminar humedecí con un poco más de agua. Les cuento que antes de poner la semilla no regué con agua al final de poner la primera tanda de tierra por lo que al final me di cuenta que no fue suficiente tierra, ya que esta se acomodó después de recibir el agua y quedo como a la mitad de tierra en total, y esto generó un ambiente poco favorable para el crecimiento de las semillas, siendo este uno de los motivos que le estoy atribuyendo a que no todas germinaran.

El propósito de esta huerta es cultivar alimentos orgánicos, por lo tanto, si compran las semillas como yo hice, es necesario asegurarse de que el tratamiento recibido sea libre de químicos, también guarde algunas de las semillas de los alimentos que consumí por los días del diseño para posteriormente plantarlas. En Bogotá se pueden conseguir  en algunas tiendas orgánicas como por ejemplo en el Mercado Agroecológico Consciente Solidario (http://mercadoconsciente.blogspot.com.co), de igual forma se pueden conseguir fácilmente en internet (http://coascolombia.com/venta-de-semillas-organicas/) . Cada variedad que se siembre cuenta con diferentes tiempos de germinación por lo tanto es de gran ayuda dar un diferenciador, como un letrero, también se me ocurre la opción de dibujar el semillero para escribir qué se plantó en cada sección, o una idea de algo más ordenado puede ser utilizar una hoja de Excel. ¡De verdad es importante!

Imagen 3Saber qué se sembró permitirá saber qué semillas remplazar una vez el tiempo estimado de germinación haya terminado, también permitirá ubicar a las plantas a la distancia correcta en el lugar de trasplante y saber cómo mezclar las variedades, esta tarea es fácil hasta para el mas principiante (como yo),  si se utiliza el programa de jardinería, ya que también brinda información y ayuda de la distancia que cada planta requiere y las variedades con que las puede mezclar para favorecer el crecimiento y evitar plagas. En estos semilleros utilicé en primer lugar letreros de papel que resultaron inútiles ya que con el agua y los diferentes factores del ambiente terminó en que la tinta se corrió, por lo tanto, será en mi huerta una sorpresa lo que resulté de los pequeños tallos, en aquellos que logré identificar utilicé posteriormente letreros plásticos y marcadores permanentes para señalizarlos.

El clima de Villavicencio, como mencioné en la anterior entrada, es extremadamente caliente, razón por la cual en ocasiones es necesario regar en la mañana y en las noches, con el fin de evitar que permanezca muy seca la tierra y se entorpezca el proceso de germinación. Adicionalmente, si se trata de exteriores recomiendo trabajar durante la mañana antes de las 10:00 am o durante la tarde después de las 4:00 pm para evitar quemaduras en la piel o un bronceado pronunciado. En línea con esto, también creo conveniente mencionar que cuando regué las plantas intenté no hacerlo cuando están recibiendo directamente luz solar ya que esto podría dañar a las plantas.

Imagen 4El proceso es más rápido de lo que yo esperaba, día tras día me dediqué a regarlas en las horas de la noche y (no fueron más de 15 minutos diarios) noté cambios en el semillero, las plantas crecieron y al cabo de 10 días muchas estaban listas para ser trasplantadas a una bolsa de jardinería o a las camas elevadas que sería el lugar de trasplante definitivo según los requerimientos de cada variedad; otras tomaron un poco más de tiempo, pero en general menos de un mes. El proceso de trasplante es de extremado cuidado, humedecí un poco la tierra y con cuidado procedí a sacar el cubito o la taza de tierra completo, evitando que las raíces de estas plantas pequeñas quedarán al aire ya que al insertarlas en el nuevo lugar podrían sucumbir y es bastante el esfuerzo y el tiempo que les dediqué para que estas crezcan por lo que no quería desperdiciarlo. En el próximo artículo se mostrará lo que posiblemente es de esperarse respecto a cómo resultaron los cajones de jardinería y se darán más detalles de cómo llevar a cabo un trasplante exitoso, explicando qué es lo que debe y no debe hacer en base a los errores que cometí en el proceso.

Escrito por Alejandra Camelo.

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