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TLC’s: ¿Quién gana y quién pierde?

Siendo Colombia unos de los países con mayor potencial agrícola del mundo, ¿Por qué importamos alrededor del 30% de los alimentos que consumimos diariamente?  A pesar de contar con grandes extensiones de tierras aptas para la explotación agrícola, territorios con diversas altitudes que favorecen a la diversidad en la producción de alimentos y un sinnúmero de fuentes hídricas que facilitan los cultivos a gran escala, Colombia apenas destina el 38.4% de su potencial agrícola a la industria agropecuaria. Entonces, ¿a qué se debe este fenómeno? ¿serán los tratados de libre comercio (TLC) los responsables de favorecer al empoderamiento y sostenimiento de esta balanza comercial? 2

Empezamos por definir el concepto. Un tratado de libre comercio (de ahora en adelante TLC) es un acuerdo comercial que firman dos o más países para acordar la concesión de preferencias arancelarias mutuas y la reducción de barreras no arancelarias al comercio de bienes y servicios. (Bécares, 2015) En otras palabras, estos acuerdos bilaterales cumplen la labor de simplificar la entrada y salida de productos de un país a otro, buscando como fin ultimo el fortalecimiento de ambas economías.

Si bien es cierto, los TLC favorecen a la libre competencia y eficiencia en el intercambio de productos y servicios (al quitar los intermediarios), puesto que las empresas del sector privado encuentran nuevos mercados para vender sus mercancías y obtener mayores rentabilidades de su operación. No obstante, en países en desarrollo, y más específicamente para el caso de Colombia, estos tratados de libre comercio repercuten directamente en el nivel de competitividad de los pequeños empresarios, debido a que estos no cuentan con la capacidad de reducir sus costos operaciones, y, por ende, su precio de venta al consumidor final.

¿Cuánto cree que vale el transporte de una carga de plátanos desde un alejado municipio de Putumayo al que se llega en lancha, hasta Bogotá? Probablemente valga más que lo que pueda costar la carga de plátanos en Bogotá. (cita) Actualmente Colombia mantiene tratados comerciales con 39 países, muchos de los cuales (sino la mayoría) cuentan con mejores índices en materia de infraestructura, educación y tecnología que nosotros. Entonces, ¿son estos tratados realmente justos? ¿no estarán estos países exportando más productos de los que importan de Colombia?

En materia agraria, el campesino colombiano es minifundista, “no tiene recursos para tecnificar e incrementar la productividad de su tierra y de su trabajo. Los insumos son extremadamente costosos y, para colmo de males, no hay infraestructura vial que haga económicamente viable la comercialización de sus productos.” (Gerencia, 2015) Esta falta de infraestructura, aumenta los costos asociados a la producción de alimentos, siendo el costo de transporte el que ocupa una mayor participación. Actualmente, el campesino colombiano no tiene la capacidad de entrar a competir directamente con multinacionales, debido a que estas ultimas cuentan con el conocimiento, apoyo gubernamental y recursos económicos para lograr economías de escala efectivas en la producción de alimentos.

A la hora de comprar en el supermercado, ¿se han fijado en la procedencia de los productos? o ¿simplemente nos fijamos en el precio para nuestra decisión de compra? No quiero que piensen que mi intención con este artículo es el planteamiento de una Colombia netamente proteccionista, puesto que esta clase de política gubernamental no tiene cabida en un mundo tal globalizado como el nuestro.

El intercambio de información, productos y servicios entre los países está cada vez más arraigado en la forma de realizar el comercio. No podemos pretender que Colombia se aislé de las demás economías, pero tampoco pensar que podemos competir al mismo nivel que los países desarrollados.

Tenemos la obligación de revaluar nuestros tratados de libre comercio. Esto con el fin de encontrar aquellos aliados comerciales que favorezcan al pequeño empresario y no solo a las grandes corporaciones. Entendamos las necesidades y barreras que actualmente tiene el agro colombiano en materia de educación, infraestructura y comunicación, porque son estos los impedimentos que dificultan el crecimiento de nuestra economía nacional.

Escrito por Nicolás Ricaurte

Bibliografía:

  1. Andrade, D. (n.d.). Economias de escala. Retrieved from Economía y finanzas internacionales: http://puceae.puce.edu.ec/efi/index.php/economia-internacional/14-competitividad/20-economias-de-escala
  2. (2014, noviembre 03). 3 censo nacional agropecurio. Retrieved from chrome-extension://ihgdgpjankaehldoaimdlekdidkjfghe/viewer.html#https://www.dane.gov.co/files/CensoAgropecuario/entrega-definitiva/Boletin-2-Productores-residentes/2-Boletin.pdf

 

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