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Colombia y el café: Una relación de nunca acabar

Por: Juan Camilo Gallego

Son varias las versiones acerca de cómo y cuándo llegó el café a Colombia. Pues bien sabemos todos, que esta semilla es oriunda de Etiopia y fue explotada más que todo por algunos países del Medio Oriente y Europa. Sin embargo, desde su llegada a territorio colombiano, se empezó a escribir una historia que entrelaza la economía del país con la potencialización de esta semilla. El propósito de este artículo es mostrar, a grandes rasgos, el impacto de esta dentro de nuestra economía.

Son pocas las fuentes que están bien sustentadas, sin embargo, hay una que se destaca por su elocuencia y pruebas acerca de quién fue el primero en introducir esta semilla a nuestro territorio. La tesis mejor argumentada data de 1730. Según el libro escrito por José Guimilla, El Orinoco ilustrado, las semillas fueron traídas por unos jesuitas que se encontraban en una misión de la Corona Española. En la cual tenían como objetivo evangelizar a la población del entonces denominado Virreinato de la Nueva Granda. Aunque en Europa el café apenas iba cogiendo fama, a finales del siglo XVII ya existía al menos una cafetería en las principales capitales del viejo continente. Fue así como los jesuitas con ansias de seguir experimentando con los diferentes métodos de preparación del café, decidieron llevarlo a Colombia. Más específicamente, el oriente colombiano fue el primer territorio donde se sembró el café. Pues la expedición de los jesuitas había llegado a puerto venezolano. Con el pasar de los años el café se fue expandiendo por las diferentes regiones de Colombia como se puede observar en la imagen 1.  Desde ese entonces, Colombia ha estado ligado fuertemente a este producto.

i2Imagen 1. Fuente: FNC

Para el país, el café presentaba el cambio que permitiría el desarrollo que necesitaban la mayoría de los países del tercer mundo. En el siglo pasado, el café colombiano llegó a representar un 20% de la producción mundial (Dinero, 1999). Lo cual indica la importancia que le daba el país a la producción de esta planta. Este fue el paso que necesitaba Colombia para acercarse un poco más a esas cafeterías que ya estaban hacía años en los países avanzados. Fue tal el boom y la cantidad de gente entrando al negocio de la producción de café, que se vieron algunos pleitos entre los mismos caficultores. Así, empezó en Colombia la organización que tanto necesitaba, pues en 1927 se crea la Federación Nacional de Cafeteros. Esta, federación sin ánimo de lucro, se encargaba de organizar la producción del café y a los caficultores; siendo más eficientes y creando estándares para ofrecer el café con la mejor calidad.

i3Imagen 2. Fuente: FNC

Pero Colombia es un país que olvida, pues en la economía de hoy en día el café ya no juega un rol tan protagónico como lo fue en el siglo pasado. Sectores como el carbón y el petróleo han pasado a ocupar los primeros escalafones dentro de la economía nacional. Dando paso a una explotación de los recursos naturales que dejan daños irreparables al medio ambiente. A pesar de todo esto, hoy en día el café en Colombia representa el principal generador neto de divisas. Además, representa el mayor generador de empleos rurales, causando 800,000 empleos directos.

Si analizamos con un poco de criterio, los recursos naturales no han sido manejados de una manera adecuada, pues carece de bastante responsabilidad social, cultural, económica y medioambiental. Además, esta explotación es un paraíso con una duración finita, pues en unos pocos años este recurso dejara de existir.  Por esto y mucho más es que Colombia tiene que empezar a apostarle de nuevo al café. Esta es la salida para volver a tener el crecimiento que alguna vez tuvo y lograr posicionarlo otra vez en la cima de la economía nacional. Así mismo se estaría aportando un grano de arena a la delicada situación del medio ambiente a nivel mundial. El fomentar la producción del café con la mejor calidad, hace que la imagen del país cambie. Por ende, cada vez más turistas estarán más interesados en el país promoviendo otro sector económico importante para Colombia. Apostarle al café es la manera para que un país que, con tanto sufrimiento, pero con tantas riquezas, se vuelva un país de admirar.

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Fuente: Portafolio

Referencias:

El Siglo del Café. (1997). Recuperado: 11 Agosto 2019, Obtenido de:  https://www.dinero.com/caratula/edicion-impresa/articulo/el-siglo-del-cafe/18072

Una Bonita Historia. Recuperado 9 Agosto 2019, , Obtenido de:   http://www.cafedecolombia.com/particulares/es/el_cafe_de_colombia/una_bonita_historia/

Cardenas, J. (2019). La Industria del Café en Colombia. Recuperado 9 Agosto 2019, Obtenido de:   https://www.federaciondecafeteros.org/static/files/Cardenas%20-%20Industria%20del%20cafe%20en%20Colombia.pdf

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