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Asociatividad en cafés especiales

Por: Pablo Felipe Peláez, estudiante de Administración de Empresas de la Universidad de los Andes, e integrante de la iniciativa AneIA.*

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La semana pasada en el grupo de ANeIA tuvimos la valiosa oportunidad de tener una conversación con José Alberto Vélez, ex presidente de Grupo Argos y Grupo Sudamericana, miembro de diversas juntas directivas y actual presidente del Consejo Superior de la Universidad EAFIT. Una vez retirado, después de más de 30 años en el Grupo Antioqueño, Vélez se dedicó a la agricultura pues allí encontró una oportunidad de negocio donde su conocimiento y experiencia podía dar grandes aportes a este sector. En nuestra charla mencionó la importancia que tiene en la agricultura el involucramiento de profesionales jóvenes de la más alta calidad pues son ellos los que están preparados para generar valor en esta industria.

José Alberto hizo énfasis en que la agricultura colombiana debe aprovechar su diversidad geográfica y enfocarse en cultivos que están siendo altamente demandados en todo el mundo tales como aguacate Hass, limón Tahiti, cacao y aceite de palma. El café podría llegar a clasificar entre estos cultivos si se produce bajo el modelo de especiales ya que se tienen las zonas aptas, existe una larga historia cafetera y se tiene una institucionalidad importante que puede potenciar esta actividad.

Vélez mencionó que desde el momento que entró a la agricultura ha visto la evolución de diferentes asociaciones de productores en diversos cultivos con los cuales ha colaborado. Una de las principales ventajas de esta figura es la formalización. Mediante esta los productores de diferentes cultivos pueden acceder a beneficios que impulsan el crecimiento del negocio. Ejemplo de esto es el apoyo financiero que pueden dar los bancos u otras organizaciones y que es fundamental en la actividad agrícola pues hay largas temporadas donde no hay ingresos y los cultivos deben seguir operando. De igual forma, la unión entre productores genera una mayor oferta para abastecer las crecientes demandas de los productos mencionados anteriormente. En el tema de cafés especiales se ha visto en los últimos años la creación de cooperativas, asociaciones o grupos de productores que han enfocado sus esfuerzos en la producción de una taza limpia para ser comercializada en mercados internacionales.

Coopcafees es un grupo de productores que desde hace 5 años inicio un proceso de aprendizaje para adaptar sus cultivos y el proceso de beneficio hacia la producción de cafés de especialidad. Con esto han logrado exportar cientos de sacos al exterior logrando aumentar la rentabilidad de sus negocios. Esta cooperativa presta servicios de beneficio y catación para aquellos productores de la zona los cuales no tienen los equipos ni el conocimiento para mejorar la calidad de sus cafés. Es así como estas organizaciones generan un impacto social en la región el cual los clientes internacionales tienen en consideración al momento de comprar productos como los cafés diferenciados.

Global Cafés es otra de las cooperativas que ha surgido en los últimos años. Ubicados en La Plata, Huila diferentes caficultores se han asociado en busca de convertir nuevamente caficultura un negocio sostenible económicamente en el cual se le retribuya de manera directa al productor el valor que ha generado. Cabe destacar que entre sus valores se encuentran la solidaridad, la disciplina, la honestidad y la igualdad social. Los dos ejemplos anteriores muestran organizaciones robustas en las cuales se trabaja de manera conjunta, en equipo, con el fin de buscar un mejor futuro mediante la producción y comercialización de cafés de alta calidad donde prime la retribución del valor agregado y la relación directa entre productor y cliente.

Foto: CoffeeIQ

Foto: CoffeeIQ

Las iniciativas mencionadas anteriormente les han permitido a diferentes cafeteros producir mejores cafés, venderlos mejor y por ende mejorar la rentabilidad de sus negocios. Sin embargo, estas cooperativas o asociaciones, como todas las empresas, tienen necesidades de capital tanto para hacer inversiones como para operar. Una de las necesidades fundamentales radica en el tiempo que toma hacer negocios de cafés especiales. Estos difieren del modelo tradicional en el cual cada fin de semana se paga de contado pues en este tipo de negocios el proceso es más dispendioso.

Primero se debe hacer una aproximación comercial con el cliente, posteriormente éste visita la finca y pide muestras. En caso tal que le guste el café éste hará un pedido que tomará entre 8 y 10 semanas en preparar y otras 3 o 4 semanas en llegar hasta el producto destino. Es claro que los tiempos son largos y que para cada etapa de la cadena productiva (cosecha, beneficio, trilla, selección y exportación) se necesita dinero el cual no llega rápidamente debido a la complejidad de los negocios. Otra necesidad de capital surge a raíz del proceso de beneficio. Muchas asociaciones no pueden acoger a más productores al no tener el capital físico para procesar grandes cantidades de café. En este sentido es necesario construir plantas de beneficio regionales con capacidad de procesar grandes volúmenes de café para así tener la posibilidad de ofrecer cafés de alta calidad en los mercados internacionales.

La índole de los negocios agrícolas es vista por las instituciones financieras como de alto riesgo debido a que en la mayoría de los casos no hay una garantía de compra como es la situación de los cafés especiales. Esto limita los recursos a los cuales las asociaciones pueden acceder. Existen diferentes instituciones como Bamboo Capital y Root Capital las cuales financian este tipo de proyectos brindándoles fondos suficientes para hacer inversiones y operar sus modelos de negocio. Es claro que las diferentes asociaciones de productores colombianas necesitan este tipo de ayudas para poder convertir la caficultura colombiana en un negocio de valor accediendo a los mercados internacionales que actualmente están sedientos por este tipo de cafés. Para lograr lo anterior las uniones entre productores deben ser cada vez más grandes, con mayores oportunidades de beneficio y de control de taza y con una gestión comercial ambiciosa que muestre en todo el mundo el potencial de los cafés especiales que se producen en Colombia. De esta forma lograremos que, cómo menciona Vélez, la caficultura de cafés diferenciados se vuelva un cultivo rentable como lo es ahora el aguacate has, el cacao y el aceite de palma.

 

Referencias

Bamboo Capital Partners (2020). Recuperado de: http://www.bamboocp.com/.

Portafolio. (2019). El agro, la nueva forma de vida de José Alberto Vélez. Recuperado de: https://www.portafolio.co/economia/el-agro-la-nueva-forma-de-vida-de-jose-alberto-velez-525918 .

 

 

 

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